domingo, 30 de septiembre de 2018

Tórax y pulmones


El tórax y los pulmones permiten que se produzca la respiración. La finalidad de la respiración es mantener el cuerpo con un suministro adecuado de oxígeno y protegido de una acumulación excesiva de dióxido de carbono.



Los principales músculos de la respiración son el diafragma y los músculos intercostales. El diafragma, el músculo dominante, se contrae y se mueve hacia abajo durante la inspiración, impulsando hacia abajo el contenido abdominal para aumentar el espacio intratorácico.
Los músculos intercostales externos aumentan el diámetro AP del tórax durante la inspiración, y los intercostales internos reducen el diámetro lateral durante la espiración. Los músculos esternocleidomastoideos y trapecios también pueden contribuir a los movimientos respiratorios. Estos músculos «accesorios» se utilizan durante el ejercicio o cuando hay deterioro de la función pulmonar.

Anatomía del Tórax



El interior del tórax está dividido en tres espacios principales: las cavidades pleurales derecha e izquierda y el mediastino. Este, situado entre los pulmones, contiene el corazón y los vasos principales. Las cavidades pleurales están recubiertas por las pleurales parietal y visceral, membranas serosas que recubren los pulmones. Estos, esponjosos y muy elásticos, son pares pero no simétricos, de modo que el derecho tiene tres lóbulos, y el izquierdo, dos.

El crecimiento del pulmón no ha terminado en el momento del nacimiento. El número de alvéolos aumenta muy rápidamente en los 2 primeros años de vida y se ralentiza hacia los 8 años de edad. Cada lóbulo está formado por vasos sanguíneos, linfáticos, nervios y un conducto alveolar que lo conecta con los alvéolos (hasta 300 millones en un adulto).


Referencias anatómicas
  1. Para describir los hallazgos se utilizan las siguientes marcas topográficas del tórax.
  2. Los pezones.
  3. La unión manubrioesternal (ángulo de Louis).
  4. La escotadura supraesternal.
  5. Ángulo costal. El ángulo de los bordes costales en el esternón. Habitualmente no mide más de 90°, con las costillas insertadas en ángulos de aproximadamente 45°.
  6. Vértebra prominente. La apófisis espinosa de C7. Se puede ver y palpar más fácilmente con la cabeza del paciente inclinada hacia delante.
  7. Las clavículas



LACTANTES Y NIÑOS

El tórax del recién nacido generalmente es redondo, el diámetro AP es próximo al lateral, y la circunferencia es aproximadamente igual a la de la cabeza hasta que el niño tiene unos 2 años de edad. Con el crecimiento, el tórax asume las proporciones del adulto, de modo que el diámetro lateral es mayor que el AP.

ADULTOS MAYORES
El tórax en tonel que se presentan muchos adultos mayores se debe a la pérdida de fuerza muscular en el tórax y en el diafragma, además de a la pérdida de la elasticidad pulmonar. Además, los cambios esqueléticos del envejecimiento tienden a enfatizar la curva dorsal de la columna torácica, lo que produce un aumento del diámetro AP del tórax. También puede haber rigidez y disminución de la expansión de la pared torácica.


Los alvéolos se hacen menos elásticos y relativamente más fibrosos.
La pérdida asociada de algunos de los tabiques interalveolares disminuye la superficie alveolar disponible para el intercambio gaseoso. Esto y la pérdida de la resistencia en los músculos de la respiración producen hipoventilación de los alvéolos en los campos pulmonares inferiores y una disminución de la tolerancia al esfuerzo. La consecuencia neta de estos cambios es la menor capacidad vital y el aumento del volumen residual.
Las mucosas tienden a secarse con el envejecimiento, y los adultos mayores tienen más dificultades para eliminar el moco. El moco retenido favorece el crecimiento bacteriano y predispone al adulto mayor a la infección respiratoria.

REVISIÓN DE LOS ANTECEDENTES RELACIONADOS
Antecedentes de la enfermedad actual
v  Tos
  • Inicio: súbita, gradual; duración
  • Naturaleza de la tos: seca, húmeda, seca y persistente, ronca, perruna, convulsa, burbujeante, productiva, no productiva
  • Expectoración: duración, frecuencia, relación con la actividad, aparición a determinadas horas del día
  • Características del esputo: cantidad, color (transparente, purulento, teñido de sangre, principalmente sangre), olor pútrido
  • Patrón: ocasional, frecuente, paroxística; relacionada con la hora del día, el tiempo, las actividades (p. ej., ejercicio), hablar, respiraciones profundas; cambio a lo largo del tiempo
  • Intensidad: cansa al paciente, dificulta el sueño o la conversación, produce dolor torácico
  • Síntomas asociados: dificultad respiratoria, dolor torácico o tirantez con la respiración, fiebre, congestión nasal, respiraciones ruidosas, ronquera, náuseas
  • Tratamientos realizados: fármacos de venta con o sin prescripción, vaporizadores; eficacia

Describa la tos según su humedad, frecuencia, regularidad, tono e intensidad y por sus características y circunstancias. El tipo de tos puede ofrecer algunos datos sobre la causa. Aunque puede no tener una causa grave, no ignore nunca la tos.

Seca o húmeda. La tos húmeda o productiva puede deberse a infección y se puede acompañar de expectoración. La seca o no productiva puede tener diversas causas (p. ej., problemas cardíacos, alergias, reflujo gastroesofágico con irritación faríngea), que pueden venir indicados por las características de su sonido.
Inicio. Un inicio agudo, particularmente con fiebre, es indicativo de infección; si no hay fiebre, otras posibles causas son cuerpo extraño e irritantes inhalados.
Frecuencia de aparición. Reseñe si la tos está presente raras veces o con frecuencia. La que es infrecuente puede deberse a alérgenos o a agresiones por factores ambientales.
Regularidad. La tos ferina es paroxística y regular. Una tos que se produce de forma irregular puede tener diversas causas (p. ej., tabaquismo, insuficiencia cardíaca congestiva, aspiración de cuerpo extraño o inhalación de un irritante, o tumor en el árbol bronquial o fuera del mismo, con compresión).
Tono e intensidad. La tos puede ser intensa y de tono agudo, o suave y de tono relativamente bajo.
Influencia de la postura. La tos puede aparecer poco después de que la persona se haya acostado o de que se haya puesto de pie (p. ej., goteo nasal o acumulación de secreciones en la vía respiratoria superior).
Calidad. Una tos seca puede sonar más alta y fuerte si se debe a la compresión del árbol respiratorio (como por un tumor) o ronca si se debe al crup. La tos ferina produce un quejido inspiratorio al final de un paroxismo de tos en los niños mayores y en los adultos.

v  Dificultad respiratoria (cuadro 1)
  • Inicio: súbita o gradual; duración; episodio de náuseas o atragantamiento antes del inicio
  • Patrón
  • Posición más confortable y número de almohadas utilizadas para dormir cómodamente
  • Relación con la magnitud del ejercicio, determinadas actividades, hora del día, relación con las comidas, exposición ambiental
  • Mayor dificultad para inspirar o para espirar
  • Intensidad: magnitud de la limitación de la actividad, cansancio con la respiración, ansiedad por introducir aire
  • Síntomas asociados: dolor o molestia (grado de limitación de un esfuerzo que limita la respiración), tos, diaforesis, edema en tobillos
  • Tratamientos realizados: uso de oxígeno

Cuadro No.1 

v  Dolor torácico
  • Inicio y duración; asociado a traumatismo, tos, infección respiratoria baja, anestesia reciente, antecedente de tromboflebitis
  • Síntomas asociados: respiración superficial, fiebre, tos, angustia por introducir aire, irradiación del dolor al cuello o a los brazos
  • Tratamientos realizados: calor, inmovilización, analgésicos
  • Otros fármacos: consumo de drogas (p. ej., cocaína)

Antecedentes familiares
  • Tuberculosis
  • Fibrosis quística
  • Enfisema
  • Alérgica, asma, dermatitis atópica
  • Neoplasia maligna
  • Bronquiectasias
  • Bronquitis
  • Trastornos de la coagulación (riesgo de embolia pulmonar)


Antecedentes personales
  • Bajo peso al nacer: prematuridad, antecedente de intubación, duración del soporte ventilatorio, síndrome de dificultad respiratoria, displasia broncopulmonar (enfermedad pulmonar crónica), taquipnea transitoria del recién nacido
  • Tos o dificultad respiratoria de inicio súbito, posible aspiración de objeto pequeño, juguete o alimento
  • Posible ingestión de queroseno, anticongelante o hidrocarburos de los limpiadores del hogar
  • Episodios apneicos: cianosis peribucal asociada, pausa de apnea, vómitos tras la tos, antecedente de muerte súbita del lactante en un hermano
  • Disfunción deglutoria u otros trastornos neuromusculares, salivación y náuseas recurrentes, neumonía recurrente (posible reflujo gastroesofágico)
  • Estado de inmunización, especialmente, vacunas antineumocócicas y de la gripe

Mujeres gestantes
  • Semanas de gestación por fecha estimada del parto
  • Presencia de múltiples fetos, polihidramnios u otras situaciones en las que un útero de mayor tamaño desplaza el diafragma hacia arriba
  • Tipo de ejercicio y gasto energético
  • Exposición y frecuencia de infecciones respiratorias, estado de inmunización antigripal

Adultos mayores
  • Exposición y frecuencia de infecciones respiratorias, antecedente de vacunación antineumocócica y de inmunización antigripal
  • Necesidad de suplemento de oxígeno
  • Efectos del clima sobre los esfuerzos respiratorios y la aparición de infecciones
  • Inmovilización o hábitos muy sedentarios
  • Dificultad deglutoria
  • Alteración de los hábitos o las actividades diarias como consecuencia de los síntomas respiratorios

Como los adultos mayores tienen riesgo de enfermedades respiratorias crónicas (cáncer de pulmón, bronquitis crónica, enfisema y tuberculosis), se debe volver a insistir en lo siguiente:
• Antecedente de tabaquismo
• Tos, disnea con el esfuerzo o dificultad respiratoria
• Esputo teñido de sangre o amarillento/verdoso
• Astenia
• Cambios de peso significativos
• Fiebre

Exploración física

Equipo
      Marcador
      Regla centimetrada y cinta métrica
    Estetoscopio con campana y diafragma (para lactantes se necesita un estetoscopio de menor tamaño)
      Paños


Exploración

1. Inspeccione las partes anterior y posterior del tórax, y observe las referencias anatómicas torácicas para determinar lo siguiente:
•   Tamaño y forma (diámetro anteroposterior [AP] en comparación con el diámetro lateral)
      Simetría
      Color
      Patrones venosos superficiales
      Prominencia de las costillas

2.    Evalúe las respiraciones para determinar lo siguiente:
      Frecuencia
      Ritmo o patrón

3.    Inspeccione el movimiento del tórax durante la respiración para determinar la simetría y el uso de músculos accesorios.

4.    Reseñe cualquier sonido audible con la respiración (p. ej., estridor o sibilancias).

5.    Palpe el tórax para determinar lo siguiente:
      Expansión torácica
      Sensaciones como crepitación o vibraciones chirriantes
      Frémito táctil

6. Realice percusión directa o indirecta sobre el tórax y compare ambos lados para determinar lo siguiente:
      Movimiento del diafragma
      Intensidad, tono, duración y características del tono de la percusión

7.  Ausculte el tórax con el diafragma del estetoscopio, del vértice a la base, y compare ambos lados para determinar lo siguiente:
      Intensidad, tono, duración y características de los ruidos respiratorios
      Ruidos respiratorios inesperados (crepitantes, roncus, sibilancias, roces)
      Resonancia vocal



Junto a las referencias anatómicas del tórax, las siguientes líneas imaginarias de la superficie ayudan a localizar los hallazgos de la exploración física:

Línea medioesternal: orientación vertical a lo largo de la línea media del esternón
Líneas medioclaviculares derecha e izquierda: paralelas a la línea medioesternal, comienzan en la mitad de la clavícula; los bordes inferiores de los pulmones generalmente cruzan la sexta costilla en la línea medioclavicular
Líneas axilares anteriores derecha e izquierda: paralelas a la línea medioesternal, comienzan en los pliegues axilares anteriores
Líneas medioaxilares derecha e izquierda: paralelas a la línea medioesternal, comienzan en la porción media de la axila
Líneas axilares posteriores derecha e izquierda: paralelas a la línea medioesternal, comienzan en los pliegues axilares posteriores
Línea vertebral: orientación vertical a lo largo de las apófisis espinosas
Líneas escapulares derecha e izquierda: paralelas a la línea vertebral, a través del ángulo inferior de la escápula cuando el paciente está erguido.




Ruidos respiratorios
Los ruidos respiratorios se forman por el flujo de aire a través del árbol traqueobronquial. Se caracterizan por el tono, la intensidad, la calidad y la duración relativa de sus fases inspiratoria y espiratoria, y se clasifican como vesiculares, broncovesiculares y bronquiales

Ruidos respiratorios adventicios
Crepitantes finos: ruidos similares a un crujido, de tono alto, discretos y discontinuos que se oyen al final de la inspiración; no se eliminan con la tos
Crepitantes medios: sonido más húmedo y más bajo que se oye durante la fase media de la inspiración; no se elimina con la tos
Crepitantes gruesos: ruido burbujeante intenso que se oye durante la inspiración; no se elimina con la tos
Roncus (sibilancias sonoras): ruidos intensos, de tono bajo y rudos, similares a un ronquido que se oyen la mayoría de las veces de forma continua durante la inspiración o la espiración; la tos puede eliminar el sonido (habitualmente es indicativo de una acumulación de moco en la tráquea o los bronquios grandes)
Sibilancias (estertores sibilantes): ruido musical que suena como un chillido; la mayoría de las veces de forma continua durante la inspiración o la espiración; habitualmente más intenso en la inspiración
Roce pleural: sonido seco, de roce o chirriante, habitualmente producido por la inflamación de las superficies pleurales; se oye durante la inspiración o la espiración; más intenso en la superficie anterolateral inferior.

Hallazgos esperados del tórax y los pulmones
Cuando los pulmones están sanos, el árbol traqueobronquial es permeable, las pleuras no están afectadas por enfermedad y la pared torácica está estructurada y es móvil de forma simétrica y adecuada, se encontrarán las siguientes características:
• A la inspección
• Simetría del movimiento en la expansión
• Ausencia de retracciones
• A la palpación
• Tráquea en la línea media sin tirón
• Frémito táctil simétrico y no acentuado
• A la percusión
• Amplitud del descenso del diafragma de 3-5 cm
• Notas de percusión resonantes y simétricas
• A la auscultación
• Ausencia de ruidos adventicios
• Ruidos respiratorios vesiculares, excepto los ruidos
broncovesiculares al lado del esternón y los componentes bronquiales más prominentes en las zonas de los bronquios principales

Evaluación de la dificultad respiratoria
Entre las observaciones importantes que se deben hacer en relación con el esfuerzo respiratorio se encuentran las siguientes:
¿Hay pérdida de sincronía entre los lados izquierdo y derecho durante el esfuerzo respiratorio? ¿Hay retraso del movimiento del tórax en un lado? En caso positivo, se debe descartar atelectasia y hernia diafragmática.
¿Hay estridor? En caso positivo, se debe descartar laringotraqueobronquitis y epiglotitis.
¿Hay retracción en la escotadura supraesternal, en los espacios intercostales o en la apófisis xifoides? ¿Las narinas se dilatan con el esfuerzo respiratorio? En caso positivo, se debe plantear que haya dificultad respiratoria.
¿Hay quejido espiratorio audible? ¿Se oye solo con el estetoscopio o también sin él? En caso positivo, se debe descartar obstrucción de la vía respiratoria inferior y atelectasia focal.
A continuación se describen las frecuencias respiratorias habituales en niños; la frecuencia disminuye con la edad, con mayor variación en los primeros 2 años de vida y sin diferencias importantes entre sexos.

Respiraciones por minuto según la edad
Recién nacido De 30 a 80
1 año De 20 a 40
3 años De 20 a 30
6 años De 16 a 22
10 años De 16 a 20
17 años De 12 a 20



domingo, 16 de septiembre de 2018

OÍDOS, NARIZ Y GARGANTA


Oídos y audición:
El oído es un órgano de los sentidos que identifica, localiza e interpreta el sonido y ayuda a mantener el equilibrio. Se dividen en oído interno, medio y externo. El oído externo, del que forman parte la oreja (o pabellón auditivo) y el conducto auditivo externo, presenta una piel recubierta de cartílago. La oreja, que se expande ligeramente desde el cráneo hacia fuera, se dispone en un plano casi vertical. El conducto auditivo externo es un canal en forma de S que comunica con el oído medio. El oído medio es una cavidad llena de aire en el hueso temporal. Contiene los huesecillos, tras pequeños huesos interconectados (martillo, yunque y estribo) que transmiten el sonido desde la membrana timpánica a la ventana oval del oído interno. El oído interno es una cavidad curvada membranosa localizada en el interior de un laberinto óseo, formado por el vestíbulo, los conductos semicirculares y el caracol o cóclea.
Exploración física de oídos:
  • Inspeccionar las orejas y el área circundante para evaluar tamaño, forma, simetría, color, posición y deformidades o lesiones
  • Palpar los pabellones auriculares y la zona mastoidea para descartar dolor, inflamación y adenopatías.
  • Inspeccionar el conducto auditivo con un otoscopio, percibiendo presencia de cerumen, color, lesiones, secreción y cuerpos extraños.
  • Inspeccionar la membrana timpánica para evaluar color, contorno, perforaciones y movilidad.
  • Evaluar la audición mediante la respuesta a las preguntas durante la anamnesis y respuesta a la voz susurrada

Nariz, nasofaringe y senos:
Aportan la vía de aire inspirado, humidifican, filtran y calientan el aire inspirado, identifican olores y aportan resonancia al aire de la laringe La nariz externa está formada por hueso y cartílago recubiertos de piel. Los orificios nasales, las aberturas anteriores de la nariz, están rodeadas por las alas cartilaginosas de la nariz y la columela. Los huesos frontal y maxilar forman el puente de la nariz.
Exploración física de nariz y senos:
  • Inspeccionar la nariz externa percibiendo la forma, el tamaño, el color, y los orificios nasales.
  • Palpar el puente y los tejidos blandos de la nariz para percibir sensibilidad dolorosa, desplazamiento del cartílago y el hueso y masas.
  • Evaluar la permeabilidad de los orificios nasales.
  • Inspeccione la mucosa y el tabique nasal para valorar color, alineación, secreción, sellado de los cornetes y perforación.
  • Inspeccionar el área de los senos frontales y maxilares para detectar una posible inflamación.
  • Palpar el área de los senos frontal y maxilar para evaluar la sensibilidad o el dolor y la inflamación.

Boca y orofaringe:
La boca y la orofaringe liberan aire para la vocalización y para la espiración. También permiten el paso de los alimentos, los líquidos y la saliva, inician la digestión mediante la masticación de los alimentos y la secreción de las glándulas salivales e identifican los sabores. La cavidad oral está dividida en la boca y el vestíbulo. La boca, en la que se alojan la lengua, los dientes y las encías, es la abertura anterior de la orofaringe.
Exploración física de la boca:
  • Inspeccionar y palpar los labios para determinar la simetría, el color y edema.
  • Inspeccionar los dientes para evaluar oclusión, caries, caída de dientes o piezas dentales faltantes y anomalías superficiales.
  • Inspeccionar y palpar las encías y la mucosa oral para valorar el color, las lesiones y el dolor a la palpación.
  • Inspeccionar la lengua y la mucosa oral para evaluar el color, la simetría, la inflamación y las ulceraciones.
  • Valorar la función del par craneal XII (hipogloso).
  • Palpar la lengua.
  • Inspeccionar el paladar y la úvula.
  • Inducir el reflejo nauseoso (pares craneales IX y X).
  • Inspeccionar las características orofaríngeas de las amígdalas y la pared posterior de la faringe.


Anomalías:

Oído:
Otitis externa: Inflamación del conducto auditivo y de la superficie externa de la membrana timpánica. Presenta dolor Intenso al mover el pabellón auricular y al masticar, presenta secreciones acuosas, después purulenta y densa, mezclada con pus y células epiteliales; olor fétido, a rancio. Además, puede presentar pérdida auditiva causada por exudado e hinchazón del conducto auditivo.

Colesteatoma: Tejido epitelial atrapado por detrás de la membrana timpánica que, a menudo, es el resultado de una otitis media recurrente o no tratada. Datos subjetivos: pérdida de audición unilateral, acúfenos, ligero vértigo y secreción por el conducto auditivo. Datos objetivos: Quiste blanco y esférico detrás de la membrana timpánica intacta, la membrana timpánica puede ser prominente, secreción maloliente si la membrana timpánica resulta perforada y pérdida de audición conductiva.

Vértigo: Sensación de movimiento rotacional, a menudo debida a un trastorno del oído interno. Datos subjetivos y objetivos: Neuronitis vestibular aguda y vértigo posicional paroxístico benigno.

Senos:
Sinusitis: Infección bacteriana de uno o más senos paranasales. Datos subjetivos: Infección de vías respiratorias altas, cefalea frontal, dolor o presión facial, o dolor en un maxilar, secreción purulenta o congestión nasal y tos persistente. Datos objetivos: Dolor a la palpación sobre los senos frontal o maxilar, hinchazón en el área orbitaria y del seno afectado. 

Boca y orofaringe:
Faringitis aguda: Infección de las amígdalas o de la faringe posterior por microorganismos. Datos subjetivos: dolor de garganta, puede describirse como dolor de oídos, disfagia, fiebre y malestar, aliento fétido. Datos objetivos: Amígdalas rojas e hinchadas, criptas llenas de exudado purulento y ganglios linfáticos cervicales anteriores de tamaño aumentado.

Cáncer oral: Cáncer que afecta a la cavidad oral o a estructuras relacionadas. Datos subjetivos: Consumo de tabaco, alcoholismo e irritación de garganta que no se cura. Datos objetivos: Lesión ulcerativa (roja o blanca), masa firme, no movible y movilidad de dientes sin existir enfermedad periodontal.

Labio leporino y paladar hendido: Esta frecuente malformación craneofacial congénita es el resultado de la falta de fusión del labio o del paladar durante el desarrollo, antes de la semana 12 de la gestación. Presenta dificultad para succionar, además, la hendidura puede ser unilateral o bilateral; puede afectar al labio, al paladar duro, al paladar blando o a los tres; puede verse una hendidura parcial en cualquiera de estas localizaciones.

domingo, 9 de septiembre de 2018

TECNICA DE EXPLORACION DE FONDO DE OJO




       TECNICA DE EXPLORACION DE FONDO DE OJO

La exploración del fondo de ojo u oftalmoscopia consiste en la visualización a través de la pupila y de los medios transparentes del globo ocular (córnea, humor acuoso, cristalino y humor vítreo) de la retina y del disco óptico. Es un componente importante de la evaluación clínica de muchas enfermedades y es la única localización donde puede observarse in vivo el lecho vascular de forma incruenta. Para su realización en las consultas de Atención Primaria (AP) y en otras especialidades se dispone del oftalmoscopio directo.
La lámpara de hendidura es un microscopio binocular con una fuente de iluminación potente y ajustable, que proyecta un haz lineal por la hendidura, facilitando la exploración del polo anterior con una imagen amplificada y en tres dimensiones. Las técnicas de oftalmoscopia indirecta (con binocular y luz externa) y de lámpara de hendidura con lente de Goldman permiten explorar la retina periférica y habitualmente son realizadas por el oftalmólogo.

En este artículo se expone la técnica de exploración del fondo de ojo mediante el oftalmoscopio directo.

Material necesario
Oftalmoscopio directo
Instrumento óptico que dirige una luz directamente sobre la retina a través de un espejo que refleja el rayo proveniente de la fuente luminosa. Proporciona una imagen amplificada entre 14 y 16 aumentos. Las ventajas e inconvenientes se describen en la tabla 1.
Consta de los siguientes componentes (figura 1):
• Cabezal. Dispone de diversas lentes, diafragmas y filtros:
– Lentes esféricas de diferente poder dióptrico entre 20 y –25 D para enfocar estructuras oculares situadas a varias distancias. El disco de Recoss gira en sentido horario (números negros con lentes convergentes) y antihorario (números rojos con lentes divergentes). Permiten compensar la ametropía del paciente y del examinador.
– Diafragmas y filtros (figura 2):
a) La apertura grande sirve para la visión en pupilas dilatadas y la pequeña facilita la visión en pupilas sin dilatación pupilar.
b) Filtro verde o luz aneritra: destacan las estructuras vasculares y las fibras nerviosas.
c) Filtro azul cobalto: sirve para resaltar las erosiones o úlceras corneales teñidas con fluoresceína.
d) Apertura de fijación: uso en diagnóstico de fijación excéntrica y para situar lesiones maculares.
e) Apertura de hendidura: muy útil para apreciar diferencias de nivel (elevaciones o depresiones), comparar el calibre de los vasos y para explorar la cámara anterior.
• MangoDepósito de la fuente de energía (halógena o con batería) con un reóstato en el cuello permitiendo regular la intensidad de la luz.


Colirio midriático

Tropicamida o ciclopentolato al 1% (opcional).

Oftalmoscopia del fondo de ojo normal


Las estructuras del fondo de ojo que se examinan son (figuras 3 y 4):
• Parénquima retiniano: la retina se visualiza como una membrana semitransparente. La coloración rojiza que presenta se debe a la tonalidad del epitelio pigmentario, y puede variar dependiendo de la raza, edad y color de la piel. Va perdiendo el brillo con los años.
• Papila o disco óptico: es la parte visible del nervio óptico y en su valoración debe incluirse
– Forma: redondeada u ovalada en sentido vertical, de 1,5 mm de diámetro. Los tamaños y las distancias dentro del fondo de ojo se miden en «diámetros de disco».
– Color: blanco-rosáceo, con una zona central blanquecina, que corresponde a la excavación fisiológica, es de tamaño variable no sobrepasando el 30% del diámetro papilar. Su tamaño sirve para controlar la evolución de algunas patologías que afectan al nervio óptico, sobre todo el glaucoma.
– Límites: netos, sobre todo en la zona temporal. Es frecuente observar pigmento a su alrededor.

Técnica de exploración del fondo de ojo


La exploración debe realizarse en una habitación en penumbra. Es conveniente una buena dilatación pupilar para examinar correctamente la retina. Los principales pasos a realizar son:

• El explorador se debe situar enfrente y hacia un lado del paciente, colocando el dedo índice sobre el disco Recoss (inicialmente a 0) para ir enfocando a lo largo de la exploración.
• Pedir al paciente que mire a un punto lejano.
• Para el examen del ojo derecho, el oftalmoscopio se sujeta con la mano derecha y se mira con el ojo derecho, haciendo lo propio con el ojo izquierdo cuando este sea el ojo que se va a explorar.
• Se dirige el haz de luz hacia la pupila del paciente, y a una distancia de 15 cm aproximadamente se observa el fulgor pupilar, lo que indica la transparencia de los medios. Manteniendo un ángulo de 15o respecto al eje sagital, el examinador se acerca al ojo del paciente, hasta unos 2-3 cm, y sin perder de vista este reflejo es fácil que observe la papila. En caso de localizar una rama vascular, se seguirá el trayecto de esta hasta su origen común en el disco óptico.
• Para que no pasen desapercibidos hallazgos significativos, conviene explorar el fondo de ojo de forma ordenada. Examinar, en primer lugar, la papila que servirá como punto de referencia, valorando la nitidez de sus bordes, coloración, relieve y continuar el recorrido por el fondo de ojo siguiendo las arcadas vasculares.
• Los vasos retinianos principales se examinan y se siguen de manera distal tan lejos como sea posible en cada uno de los cuatro cuadrantes (superior, inferior, temporal y nasal). Se examina el color, la tortuosidad y el calibre de los vasos. El polo posterior está comprendido entre las arcadas vasculares temporales, mide 5-6 mm y es donde se localizan la mayoría de las lesiones en la retinopatía diabética, como microaneurismas, hemorragias o exudados.
• Se deja para el final la exploración de la mácula, pidiendo al paciente que mire directamente hacia la luz del oftalmoscopio. Es la zona más sensible y más molesta para el paciente. Un pequeño reflejo blanco puntiforme señala la fóvea central 

Tiempo necesario

Al igual que otras habilidades clínicas, el dominio de esta está condicionado por la técnica adecuada y la práctica. Es importante la perseverancia ya que al principio puede no resultar fácil la visualización del fondo de ojo. Cuando se ha adquirido la destreza suficiente, puede realizarse en 5 o 10 minutos. Es conveniente realizar breves descansos para no cansar en exceso al paciente. Cuando se emplea tropicamida al 1% es preciso esperar 15 minutos previos a la exploración para que la pupila se dilate.


Referencias Bibliograficas
  1. Arias Puente A. Oftalmoscopia. Medicine. 1991;(9):13-21.
  2. Corcóstegui B. El fondo de ojo en la medicina práctica. Barcelona: Espaxs, 1983.
  3. Degowin RL. Guía para la exploración diagnóstica. 6.a ed. México, D.F.: McGraw-Hill Interamericana, 1998.