domingo, 16 de septiembre de 2018

OÍDOS, NARIZ Y GARGANTA


Oídos y audición:
El oído es un órgano de los sentidos que identifica, localiza e interpreta el sonido y ayuda a mantener el equilibrio. Se dividen en oído interno, medio y externo. El oído externo, del que forman parte la oreja (o pabellón auditivo) y el conducto auditivo externo, presenta una piel recubierta de cartílago. La oreja, que se expande ligeramente desde el cráneo hacia fuera, se dispone en un plano casi vertical. El conducto auditivo externo es un canal en forma de S que comunica con el oído medio. El oído medio es una cavidad llena de aire en el hueso temporal. Contiene los huesecillos, tras pequeños huesos interconectados (martillo, yunque y estribo) que transmiten el sonido desde la membrana timpánica a la ventana oval del oído interno. El oído interno es una cavidad curvada membranosa localizada en el interior de un laberinto óseo, formado por el vestíbulo, los conductos semicirculares y el caracol o cóclea.
Exploración física de oídos:
  • Inspeccionar las orejas y el área circundante para evaluar tamaño, forma, simetría, color, posición y deformidades o lesiones
  • Palpar los pabellones auriculares y la zona mastoidea para descartar dolor, inflamación y adenopatías.
  • Inspeccionar el conducto auditivo con un otoscopio, percibiendo presencia de cerumen, color, lesiones, secreción y cuerpos extraños.
  • Inspeccionar la membrana timpánica para evaluar color, contorno, perforaciones y movilidad.
  • Evaluar la audición mediante la respuesta a las preguntas durante la anamnesis y respuesta a la voz susurrada

Nariz, nasofaringe y senos:
Aportan la vía de aire inspirado, humidifican, filtran y calientan el aire inspirado, identifican olores y aportan resonancia al aire de la laringe La nariz externa está formada por hueso y cartílago recubiertos de piel. Los orificios nasales, las aberturas anteriores de la nariz, están rodeadas por las alas cartilaginosas de la nariz y la columela. Los huesos frontal y maxilar forman el puente de la nariz.
Exploración física de nariz y senos:
  • Inspeccionar la nariz externa percibiendo la forma, el tamaño, el color, y los orificios nasales.
  • Palpar el puente y los tejidos blandos de la nariz para percibir sensibilidad dolorosa, desplazamiento del cartílago y el hueso y masas.
  • Evaluar la permeabilidad de los orificios nasales.
  • Inspeccione la mucosa y el tabique nasal para valorar color, alineación, secreción, sellado de los cornetes y perforación.
  • Inspeccionar el área de los senos frontales y maxilares para detectar una posible inflamación.
  • Palpar el área de los senos frontal y maxilar para evaluar la sensibilidad o el dolor y la inflamación.

Boca y orofaringe:
La boca y la orofaringe liberan aire para la vocalización y para la espiración. También permiten el paso de los alimentos, los líquidos y la saliva, inician la digestión mediante la masticación de los alimentos y la secreción de las glándulas salivales e identifican los sabores. La cavidad oral está dividida en la boca y el vestíbulo. La boca, en la que se alojan la lengua, los dientes y las encías, es la abertura anterior de la orofaringe.
Exploración física de la boca:
  • Inspeccionar y palpar los labios para determinar la simetría, el color y edema.
  • Inspeccionar los dientes para evaluar oclusión, caries, caída de dientes o piezas dentales faltantes y anomalías superficiales.
  • Inspeccionar y palpar las encías y la mucosa oral para valorar el color, las lesiones y el dolor a la palpación.
  • Inspeccionar la lengua y la mucosa oral para evaluar el color, la simetría, la inflamación y las ulceraciones.
  • Valorar la función del par craneal XII (hipogloso).
  • Palpar la lengua.
  • Inspeccionar el paladar y la úvula.
  • Inducir el reflejo nauseoso (pares craneales IX y X).
  • Inspeccionar las características orofaríngeas de las amígdalas y la pared posterior de la faringe.


Anomalías:

Oído:
Otitis externa: Inflamación del conducto auditivo y de la superficie externa de la membrana timpánica. Presenta dolor Intenso al mover el pabellón auricular y al masticar, presenta secreciones acuosas, después purulenta y densa, mezclada con pus y células epiteliales; olor fétido, a rancio. Además, puede presentar pérdida auditiva causada por exudado e hinchazón del conducto auditivo.

Colesteatoma: Tejido epitelial atrapado por detrás de la membrana timpánica que, a menudo, es el resultado de una otitis media recurrente o no tratada. Datos subjetivos: pérdida de audición unilateral, acúfenos, ligero vértigo y secreción por el conducto auditivo. Datos objetivos: Quiste blanco y esférico detrás de la membrana timpánica intacta, la membrana timpánica puede ser prominente, secreción maloliente si la membrana timpánica resulta perforada y pérdida de audición conductiva.

Vértigo: Sensación de movimiento rotacional, a menudo debida a un trastorno del oído interno. Datos subjetivos y objetivos: Neuronitis vestibular aguda y vértigo posicional paroxístico benigno.

Senos:
Sinusitis: Infección bacteriana de uno o más senos paranasales. Datos subjetivos: Infección de vías respiratorias altas, cefalea frontal, dolor o presión facial, o dolor en un maxilar, secreción purulenta o congestión nasal y tos persistente. Datos objetivos: Dolor a la palpación sobre los senos frontal o maxilar, hinchazón en el área orbitaria y del seno afectado. 

Boca y orofaringe:
Faringitis aguda: Infección de las amígdalas o de la faringe posterior por microorganismos. Datos subjetivos: dolor de garganta, puede describirse como dolor de oídos, disfagia, fiebre y malestar, aliento fétido. Datos objetivos: Amígdalas rojas e hinchadas, criptas llenas de exudado purulento y ganglios linfáticos cervicales anteriores de tamaño aumentado.

Cáncer oral: Cáncer que afecta a la cavidad oral o a estructuras relacionadas. Datos subjetivos: Consumo de tabaco, alcoholismo e irritación de garganta que no se cura. Datos objetivos: Lesión ulcerativa (roja o blanca), masa firme, no movible y movilidad de dientes sin existir enfermedad periodontal.

Labio leporino y paladar hendido: Esta frecuente malformación craneofacial congénita es el resultado de la falta de fusión del labio o del paladar durante el desarrollo, antes de la semana 12 de la gestación. Presenta dificultad para succionar, además, la hendidura puede ser unilateral o bilateral; puede afectar al labio, al paladar duro, al paladar blando o a los tres; puede verse una hendidura parcial en cualquiera de estas localizaciones.

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